EL PULSO DE LA CRISIS
sábado, marzo 29, 2008
Reflexiones frente a la crisis
Reflexiones frente a la crisis
Cuidarse de los pájaros de mal agüero y saber actuar con sensatez es el consejo que me habría dado mi abuela para enfrentar la crisis galopante que nos amenaza.
Podar los gastos innecesarios, pagar deudas y ahorrar agua y energía, son recomendaciones que vienen del sentido común, lamentablemente, una cualidad que es escasa en la sociedad de consumo.
Es el momento de frenar los gastos consumistas, cambiar las ampolletas por las de bajo consumo, aprender a ahorrar agua, aprender a vivir con lo necesario, sin celulares con MP3, sin viajes acelerados que gastan gasolina en forma absurda.
En la crisis energética impulsar las soluciones a nivel de espacios locales, con minicentrales eólicas – solares, que puedan cubrir las necesidades de pequeños pueblos y ciudades; centrales hidroeléctricas de pequeño porte que sumen su capacidad generadora a las redes interconectadas centrales,
La sensatez frente a la especulación. Consumidores pensantes y organizados para evitar las manipulaciones inescrupulosas de mercados altamente concentrados. Si Ud. con sus vecinos logran capacidad de compre juntos, podrán lograr grandes ahorros en sus artículos de primera necesidad, logrando racionalizar los gastos. La crisis es una oportunidad para reorganizar las vidas de las familias y entender que el espejismo del plástico generador de billetes está tocando fondo y ahora hay que concentrarse en pagar, reducir pasivos, readecuar tasas de interés, ir a reventar la ola con acciones preventivas para que no estalle sobre nuestras cabezas.
La situación de las familias chilenas se hará más difícil. Es el momento de abandonar la comida chatarra y volver a las frutas en la colación de los niños. Es el momento de cortar el vicio del tabaco, sacando cuentas de lo que significa quemar el dinero y cuanto cuesta obtenerlo. Las crisis pueden devenir en desempleo, en paralizaciones, por lo que hay que conversar en familia planes de contingencia, quizás apretarse el cinturón con la conciencia de que es un esfuerzo compartido, donde todos deben aportar.
La auto ayuda es la mejor receta y la clase media lo sabe. El populismo siempre la ignora y le hace pagar las cuentas. La capacidad de las personas de crear redes de colaboración es algo que puede promoverse enfrente de escenarios complicados. El individualismo es depredador, es ventajista, es desleal. Pero si se supera esa tentación del sálvese quien pueda, se podría alcanzar una dimensión solidaria, de reciprocidad, donde todos aportan con responsabilidad y se excluye a los aprovechadores que quieren todo gratis y sin esfuerzo.
Frente a la crisis a no deprimirse sino a alentarse para que ella nos sea leve, actuando con inteligencia, sentido común, esfuerzos compartidos.
Sobre el punto se reciben aportes, ideas y sugerencias. Chile tiene reservas para estas situaciones, echemos mano a esas fortalezas.
Atacama, 29.03.08
Domingo, abril 27, 2008
Más Estado o Mejor Estado
Más Estado o Mejor Estado
Cuando hemos ingresado a nuevas turbulencias internacionales, en una crisis compleja, en la que se combinan la crisis energética, el aumento desmedido y especulativo de los commodities alimentarios, y en la que se han dado factores múltiples para componer una tormenta perfecta, cobra una relevancia fundamental la calidad que haya alcanzado el Estado Nación para poder terciar en hechos económicos, políticos y sociales de implicancias supranacionales, para atenuar los efectos internos de la crisis.
Resumiendo en breves pinceladas la presente crisis, se advierten como variables de fondo el entrampamiento de Estados Unidos en las guerras de Irak y Afganistán, que empujaron los precios del petróleo al alza y han aumentado el déficit fiscal norteamericano, que ha sido cubierto con la venta de bonos soberanos que adquirió principalmente China.
Los biocombustibles utilizados como alternativa del crudo, aumentaron sus precios, lo cual redireccionó las producciones agrícolas hacia plantaciones de maíz y soja, con destino a la producción de energía. Es así como se dispararon los precios y países como Argentina y Brasil debieron terciar para evitar que el campo desatendiera otras producciones alimentarias provocando inflación interna.
La crisis sub prime en el mercado inmobiliario fue la punta del iceberg de una recesión anunciada. Por otra parte, los mercados de capitales han agregado el factor especulativo a los precios de materias primas y producciones alimentarias demandadas por China y la India.
El gran tema es si es posible navegar esta crisis con un Estado débil.
Ya en 1996 en su Memoria anual el Banco Mundial señalaba que el modelo global multinacional necesitaba del contrapeso del Estado Nación, destacando la necesidad de un Estado democrático fuerte, probo, efectivo y moderno, capaz de poner reglas de conducta al fenómeno corporativo internacional.
La cualidad de probidad debía basarse en una organización con una alta ética pública, una profundización de las libertades públicas, principalmente de expresión, un potenciamiento de la sociedad civil y el valor de la transparencia.
Ser efectivo significa hacer las cosas bien, con un buen manejo de los recursos y un cumplimiento de objetivos en las políticas públicas. La medición de resultados es un elemento clave para evaluar este atributo del Estado Moderno, lo cual implica la responsabilidad y la consecuente rendición de cuentas por parte de las autoridades públicas.
La tecnificación apunta a un Estado que incorpora las tecnologías de automatización y de gobierno electrónico. Esto lleva a mejorar la fiscalización de los hechos económicos y productivos de manera eficaz, con capacidad para erradicar del sistema las malas prácticas y la corrupción. Paralelamente, el Estado asegura por esta vía que el lícito comercio ocurra sin distorsiones y con una creciente simplificación.
Siguiendo esa línea de análisis, si el Estado se debilita en sus elementos fundamentales y no es capaz de cumplir con su rol regulador y fiscalizador, los resultados repercuten en la calidad de vida de la sociedad en su conjunto, produciendo los fenómenos que nos afectan y amenazan, como la concentración económica, la desprotección ciudadana y crecientes convulsiones sociales.
Más Estado, pero de calidad.
En la definición neoliberal del Estado se acuñó el concepto de Estado Subsidiario, que fue consagrado como principio constitucional en el sistema chileno y pasados 18 años, sigue pesando como una gran ancla que impide al Estado recuperar un rol activo y ejecutor, responsable y empresario. Recién ahora, en declaraciones de prensa del actual Ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, se advierte la aspiración de recuperar el paradigma de Estado locomotora de la economía, con capacidades de inversión y ejecución directa de grandes obras necesarias para el país, que no deberían esperar la magia del mercado para su implementación.
También cabe mencionar el intento fallido del ex Ministro Bitrán quien planteó la necesidad de crear una Superintendencia de Concesiones, lo que provocó la reacción sectorial y la acción inmediata de los lobbistas de turno. Es increíble comprobar que contando con enormes recursos disponibles y con también enormes necesidades de reconversión energética, plantas desalinizadoras de agua, agricultura de desierto, manejo hídrico, nuevas plataformas portuarias, puentes, túneles, complejos fronterizos, caminos internacionales para vertebrarnos con América del Sur, no se ponga en ejecución desde el Estado, con un diseño inteligente de inversiones directas, un gran plan estatal de inversiones de esta envergadura.
Haber funcionado con el principio de subsidiariedad por casi 30 años, sin que se fortaleciera debidamente como contrapeso la capacidad fiscalizadora y sancionadora del Estado, ha significado que la relación de Chile con el sistema corporativo multinacional entronizado en el país, ha permitido la existencia de contrataciones diseñadas contra el interés general, como lo fueran los sistemas de carreteras o los casos del Transantiago o EFE, con contratos sobrevalorados, mal negociados, con amarres que limitaban la fiscalización y la capacidad sancionatoria del Estado. La explicación de esta realidad habría que buscarla en una falta de transparencia y debilidades objetivas en ese requisito de probidad del que hablaba el Banco Mundial, lo cual es también consecuencia indirecta de una ciudadanía dispersa que no ejerce sus derechos y deberes fiscalizadores en el sistema.
Para poder transitar esta crisis mundial que ya nos impacta, es necesario soltar amarras y abrir espacios para que el Estado no sea subsidiario, sino inversor y ejecutor directo de grandes obras, las cuales pueden surgir de las regiones con un dinamismo real, que refrescaría la política actual, estancada en conflictos menores y de coyuntura, que impiden una mirada de Estado, para el mediano y largo plazo. Siempre se ha dicho que las crisis encierran oportunidades. Recuperar Estado, pero mejor Estado es la oportunidad emergente.
Atacama, domingo, 27 de abril de 2008
Escritor y Columnista. Administrador Público y Licenciado en Relaciones Internacionales.
Una mirada libre a nuestro entorno
Sábado, junio 07, 2008
Europa: en el ojo del huracán
En el ojo del huracán
En Europa, la crisis económica mundial comienza a ser reconocida sin eufemismos. El alza enloquecida del petróleo ha remecido la economía comunitaria. Se viene el aumento de las tasas de interés, aumenta la cifra de desempleo, se dispara la inflación, a la vez que se reduce el crecimiento Ya se habla por todos lados de estanflación. Las causas de esta crisis nos remontarán indefectiblemente a la invasión a Irak, las correspondientes responsabilidades políticas y el déficit público que ha significado para los Estados Unidos.
El paro se viene y la sociedad de bienestar muestra sus limitantes. En Italia y Francia, con Berlusconi y Zarkozy, las medidas contra la inmigración son la expresión de una derecha que parece no darse cuenta del envejecimiento de Europa y la incidencia creciente de los extranjeros en la sociedad. Frente al paro, su primera reacción ha sido congelar las migraciones y evitar que los europeos pierdan puestos de trabajo por la contratación de extranjeros latinos o africanos.
Si uno pregunta quienes están ganando con la crisis del petróleo Siglo XXI, comprobará que son las mismas corporaciones transnacionales que se enriquecieron en la década de los setenta con el refinado y comercialización del crudo. El temor que existe a un descalabro financiero mundial, a nuevas décadas perdidas, se percibe en la Europa que ha estrujado el modelo de economía de bienestar. La probabilidad creciente de una acción armada en contra de eventuales plantas nucleares de Irán aparece como una nueva variable y le tocará a Obama resolver, pero al parecer el socio europeo no quiere entramparse en una nueva guerra.
China aparece por todos lados, diezmando las economías de base con la inundación de productos, realizando un dumping metódico en las economías del mundo. Esta estrategia comercial del gigante chino, lo deja en posición privilegiada en el momento de crisis, ya que para soportar los aumentos de costes, grandes distribuidores europeos y americanos se han trasladado a China. Por lo tanto, quien obtendrá ganancias objetivas del paro será China y los países están atados de manos para poder colocar barreras a su accionar comercial, porque es un socio de la OMC.
De paso por Europa, he podido apreciar de cerca el impacto de la crisis en la economía, la política y la vida cotidiana de franceses y españoles. Los transportistas preparan un paro, los pescadores protestan y regalan `pescado para hacer sentir la grave situación que les afecta, al subir el precio del combustible.
Las movilizaciones suelen incluir el desnudo de ciclistas que pasean por el centro de Madrid protestando a su modo. El conflicto social se incuba con repercusiones impredecibles.
Chile se aprecia a través de las noticias de la web, en medio de un cuadro altamente preocupante. Demasiados conflictos que no se resuelven. Paros de camioneros que quiebran la mano a la autoridad del gobierno. La inexistencia del tren al sur como alternativa de vertebración estratégica frente a los camiones, luego del escándalo de EFE, da cuenta de la posición dependiente que tiene la autoridad respecto al transporte y conectividad con los centros productivos. Un replanteamiento de las demandas sobre educación y la cuenta regresiva para el gobierno de la Concertación, que ve caer proyectos emblemáticos con una baja capacidad de respuesta.
Frente a las turbulencias es preciso asegurar los mástiles y buscar puerto seguro. En Chile necesitamos que se implemente una visión de Estado para coordinar los esfuerzos y soportar la crisis lo mejor posible. Lamentablemente, lo que se percibe es un clima cortoplacista, altamente influido por las campañas electorales. Parece que no hemos aprendido casi nada.
Desde Madrid, sábado, 07 de junio de 2008.
Una mirada libre a nuestro entorno
Domingo, junio 08, 2008
El Remezón en España
Los españoles se miran el ombligo, pese a pertenecer a la Europa comunitaria. El viernes negro que acaba de transcurrir, trajo aparejada una realidad dura. La inflación se va de las manos, el superávit se esfuma. Los diarios publican en sus páginas económicas diversas noticias que dan cuenta de la situación.
El turismo ha bajado y los restaurantes comienzan a hablar de crisis y salen a buscar los clientes. Hasta ahora el español atendía con poco esmero, ya que la época de bonanza le llevaba clientes en forma natural, con pocas exigencias de calidad y precios. Acá en Madrid cuesta encontrar una mesa bien servida y a buen precio. Hay una suerte de acoso al turista, exprimiéndolo con recargos de propinas obligatorias de 20% sin importar que la atención no la merezca.
Se extraña la buena atención de los parisinos con los turistas, cuando, en principio, se suponía que eran más esquivos que los españoles. El tema es que las franquicias de restaurantes, que han acuñado el barbarismo de "restauración" (hay un mal trato a la lengua española que resulta casi un insulto) para referirse a su rubro, están hablando de crisis y deberán mejorar calidad porque los turistas gastan menos y prefieren locales como el Corte Inglés para comprar delicateces en pastelería, comida para llevar, licores y frutas.
Comentando algo más respecto a la actitud española frente al turismo, cabe señalar que en materia de servicios de Internet, WiFi, en los hoteles, existe un verdadero analfabetismo digital, ya que los empleados se han quedado unos 10 años atrás en estas tecnologías y ya lo ha apuntado el propio Felipe González al diagnosticar la crisis presente del sector servicios en España.
Lo que es un lujo es la red de transporte público de Madrid, en donde el Metro, los buses, los funiculares, están cronometrados y sincronizados en forma impecable. Esta sería la utopía de cualquier sufriente santiaguino y quizás es el paradigma que se debió seguir.
En fin, el paro se hace sentir, hay ambulantes en la Gran Vía, hay preparativos para un paro de camioneros que cruzará Europa. Los pescadores quieren soluciones frente al petróleo que está llegando a 140 dólares. La situación se ve clara para quienes como uno estamos acostumbrados a navegar en turbulencias. La comunidad reclama a Zapatero la lentitud en reaccionar preventivamente frente a la crisis.
Los españoles se dan cuenta de la fragilidad de su crecimiento basado en el sector inmobiliario y de turismo, dos áreas que están en crisis, con mucha gente devolviendo sus propiedades a los bancos que comienzan a convertirse en agencias inmobiliarias. El encarecimiento energético y la mala calidad de muchos servicios de turismo gastronómico, hacer ver que el turista de paso por España, busca sus alternativas por fuera de las cadenas franquiciadas, las cuales salen a captar clientes compartiendo comisiones con los hoteles. La salida, quizás, sea reeducar al español en un trato amable, que no le es normal y que hace a la calidad de fondo de un servicio de turismo.
Este domingo ha sido el preámbulo de una semana que se espera agitada. Es la globalización que mueve los mercados de capitales y evalúa el riesgo país de las economías. Nosotros los chilenos lo tenemos claro y asumimos que nuestra economía está directamente vinculada a los mercados mundiales, por lo cual en cada crisis se ha sabido tomar medidas sensatas en la Hacienda Pública. Los españoles parece que no están acostumbrados a bailar con la fea y han visto esfumarse de un plumazo su superávit. Y la mano viene dura.
Desde Madrid, para Periodismo Independiente.
Sábado, julio 12, 2008
Emergencia Económica, Inteligencia y Voluntad Política
De regreso a Chile debo redundar en los análisis que pude realizar desde España, donde se ha vivido en los últimos dos meses , al igual que en nuestro país, un paro importante de los empresarios del transporte de cargas, gremio con un gran peso político histórico, que ha salido a las carreteras a protestar por el alza de los combustibles. Conjuntamente se ha hecho sentir la caída de los mercados inmobiliarios y la detente de la construcción. Cuando hay que apretarse el cinturón las personas dejan de comer postres y también dejan de viajar y si un país vive de ello, hay que poner manos a la obra y reaccionar a tiempo.
Pude apreciar y seguir las noticias europeas, viendo como Zapatero, Jefe del Gobierno español, se debatía entre su porfía y los eufemismos para negar que hubiera crisis. Cuando se dio cuenta, se había gastado el 80% del superavit fiscal, tenía más ministerios, más cargos de exclusiva confianza y las medidas que tomó fueron retóricas. La inflación se empina sobre el 6% en su país.
Chile está en una posición más sólida en materia de arcas fiscales y se debe cuidar que no se eche mano con visión coyuntural de esas reservas. Lo más sensato es lo que le leí a Sergio Bitar y que me gustaría que se constituyera en política pública efectiva: que el Estado recupere su rol de inversionista y ejecutor directo de proyectos, saliendo de la trampa de la subsidiaridad que impide que se actúe con rapidez y voluntad política en cuestiones claves, como puede serlo la generación de energías renovables, alternativas a las Hidr. y termoeléctricas.
Pero para hacer tortillas hay que romper huevos y se requiere un equipo ministerial que de el paso al frente y comience a canalizar recursos a megaproyectos públicos que sean prioritarios, tales como podría serlo la instalación de grandes estaciones de generación de energía solar en el desierto de Atacama.
A propósito de lo mismo - y trayendo a colación algo que vi en la región de Galicia, España- una experiencia exitosa con un balance ambiental excelente ha sido un proyecto de energías renovables en esa región de Galicia, donde se ha instalado un gigantesco proyecto de energía eólica en una alianza estratégica con las empresas ganaderas y lecheras de esa región, quienes han permitido que coexistan en el territorio los dos proyectos, convirtiéndose los tambos lecheros en los consumidores de la energía limpia que les proveerá el proyecto eólico, con el agregado financiero de suscribir esos usuarios títulos del mismo, con lo cual pasan a ser socios accionistas que hacen suyo el proyecto energético. Dicho de otra forma, se construye una ingeniería financiera asociativa, público-privada, de base descentralizada regional, que permite mejorar los costos y reactivar la industria lechera de Galicia, que proveerá a través de este proyecto el 10% de la leche que consume España. Algo similar me tocó vivir en un proyecto que se instaló en Barranquilla, Colombia, para la gestión de los servicios sanitarios de Agua, Aseo y Alcantarillado, que vendió acciones a los usuarios que tenían el derecho de controlar la transparencia de la gestión de la empresa municipal.
Si trasladásemos la experiencia asociativa, descentralizadora, cooperativa a Chile para hacer, por ejemplo, lo mismo en la Región de Atacama, bien podríamos construir un gran acuerdo entre proyectos mineros, agrícolas, ictícolas y el proyecto de inversión en energía solar y eólica que pudiera dirigir y ejecutar el Estado a través de Obras Públicas o del organismo que se cree al efecto.
Pienso que en este tipo de acciones debería concentrar los esfuerzos el gobierno nacional. Se necesita capacidad de imaginar y de actuar con audacia. Se debe dimensionar proyectos con criterios de Estado, con convocatorias supra partidarias para no enturbiar la gestión con la política coyuntural. Acá no se trata de seguir con más de lo mismo. Acá se requiere Gestión con mayúsculas y eso significa que se debe dar poder a las regiones, a las ARDP (Agencias Regionales de Desarrollo Productivo) , para armar y resolver sus proyectos, recurriendo de manera fluida a los fondos que se ha guardado debajo del colchón y que es el momento de bien invertir.
La tentación populista puede ser repartir plata en subsidios, en el despilfarro que hizo Zapatero de crear más burocracia pública para mantener a más gente en el empleo. Pero ese camino es peligrosísimo pues puede hacer que se evaporen los ahorros estratégicos del Estado. Por ello, lo que se requiere es apoyarse en las regiones, generar rápidamente, con el concepto de una Emergencia Económica, una lista corta de mega proyectos que apunten a lo medular de la crisis y ello es la energía, la mejor gestión del agua.
Las tecnologías están y en el Estado también están los recursos humanos que las pueden instalar y poner en marcha. Si se configuran cede la ingeniería financiera acciones no oligopólicas sino asociativas, cooperativas por la vía de la titularización que he explicado, se podría lograr un impulso nacional que podría revertir el círculo vicioso de bajo crecimiento más inflación, con el desarrollo de los proyectos que Chile necesita y que podrían ser el punto de inflexión para alcanzar un desarrollo y no caer en la mediocridad y riesgos de una sociedad centralizada que pauperiza a su clase media día a día.
La crisis mundial contiene muchas otras variables que sería largo comentar. Pero de diagnósticos habrá papeleros llenos, y de lo que se trata es de identificar, con sentido de oportunidad y criterios de Estado, soluciones imaginativas, que sean impulsadas con audacia y voluntad política, que es lo que necesita Chile. La Presidenta Bachelet mantiene una reserva personal de confianza y debiera invertirla pronto en este sentido.
Una mirada libre a nuestro entorno
MENSUALMENTE
Cuando las computadoras nos agobian,
intervienen nuestro teléfono,
nos niegan un vaso de agua,
o nos condenan
al brasero y las velas,
me congratulo de poder mostrarte
mi penúltimo verso
y prodigarte, pese a todo,
mil noches de ensueño,
mientras vamos delineando,
espalda con espalda, beso a beso,
la útil estrategia, la locura,
que nos permita, mensualmente,
bogar entre arrecifes monopólicos
y llegar con nuestra tribu,
hidalgamente,
a un nuevo y glorioso
fin de mes.
Eroscidio. Amática contra el Desamor, 1988.
¿Qué hacer para cruzar por una crisis de estanflación?
Debe primar el sentido común. Actuar con pánico es lo peor.
Nuestro país tiene buenas espaldas, tantas que podríamos pagar dos años de importaciones normales con lo que tenemos de reservas.
Lo importante desde el sector público es invertir con premura en obras estratégicas.
Desde el sector privado, se debe evitar en la escalada de precios porque la inflación es, antes que nada, un fenómeno psicosocial, que genera la percepción de que las cosas van a subir y cada eslabón de la cadena se cubre y aplica alzas irracionales, en una espiral que en nuestro caso no tiene fundamento y que sería pura especulación.
Desde el punto de vista familiar, hay que pasar de consumismo y endeudamiento que el propio sistema promovió por décadas, a un sistema más austero, de mayor cooperación. Usar el auto compartido, comprar juntos con los compañeros de trabajo los productos básicos, yendo a bodegas de mayoristas para evitar el uso de la tarjeta en el supermercado. Aprender a vivir sensatamente sin caer en las trampas de la publicidad, no gastar tiempo de celular en mensajes tontos, ahorrar, ahorrar, pero no dejar de consumir aquello que realmente es necesario. Y, sobre todo, cuidar la pega.
En lo medular, se trata de no comer a crédito, como es la realidad de cientos de miles de familias altamente endeudadas. Tratar de tomar créditos que junten en un paquete toda la deuda es una receta positiva. Pero, cuidado con lo costos de esa operaciones, que pueden alargar el plazo y bajar muy poco la cuota. Creo que el tiempo de reestructurar los pasivos ya se fue, porque ahora el Banco Central ya subió las tasas de interés referencial y hay que asumir este escenario difícil donde la unidad de fomento sigue subiendo, día a día.
Si Ud. tiene ahorros los refugios son variados. Acá no hay riesgos de un corralito como en Argentina, por lo que puede poner su ahorro a plazo, o comprar acciones de perfil exitoso. En tiempos de crisis los negocios de comida son los que se mantienen altos. Apostar a la bolsa puede ser bueno en estos períodos si es que Ud. tiene un capital y se anima a correr riesgos. También se puede tomar plazos fijos en moneda extranjera y la más sólida parece ser el euro.
A nivel casero, apague las luces innecesarias, cuide que su red de agua no
tenga fugas, trate de usar menos su auto, vea de pasarse a la bicicleta (en muchos lugares es lo mejor y más saludable), camine más, coma mesuradamente. Consuma frutas, deje de lado las gaseosas y los happy hours. Si fuma piense que está quemando un billete de dos mil pesos y saque la cuenta de su gasto mensual, anótelo con un plumón con números grandes en su cabecera y léalo apenas se levanta.
En general, cambiar estilos de vida cuesta. Pero la simplicidad de la vida nos indica que podemos calzar un solo par de zapatos por vez y que ese raciocinio es válido para quienes atesoran toneladas de música o videos que jamás tendrán tiempo de escuchar o ver. La tenencia de cosas inútiles o irrelevantes es parte del juego de la sociedad de consumo o la sociedad del ocio como la llaman los europeos.
Bien, les dejo a manera de motivación, muchas aristas de esto que nos parece hoy como turbulencias. Se abre el debate.
Una mirada libre a nuestro entorno
Sábado, diciembre 27, 2008
2008: el año que vivimos en crisis
2008: el año que vivimos en crisis
Desde Valparaíso, 28 de diciembre de 2008.
Una mirada libre a nuestro entorno
Corolario 2009. Lunes, enero 19, 2009
Asume Obama: La última maniobra de los Halcones para dejarle un campo minado en Medio Oriente.
BARACK OBAMA: Asume el primer presidente afro americano en Estados Unidos.
Bush deja a su sucesor una bomba de tiempo en Oriente medio, luego de una invasión sangrienta del ejército israelí a la franja de Gaza.
Una guerra breve y preventiva, en la línea de pensamiento esgrimida por Bush y los Halcones desde el mismo momento de su llegada al poder, cuando se esgrimió la excusa de las armas de exterminio para invadir a Irak.
Con una extraña coincidencia, en medio del repudio de la civilidad planetaria, Israel fijó unilateralmente el día de ayer, domingo 18 de enero, una tregua en medio de la invasión y bombardeos a Gaza.
Terreno ganado para negociar un repliegue o hechos consumados, el punto es que si debilitar a Hamas fue su argumento, esta guerra que no respetó objetivos civiles, ha potenciado precisamente las posiciones de odio y desplazado las posiciones que buscaban la salida negociada.
Hoy, con el dolor y la impotencia acumulados, las posiciones extremas se potencian recíprocamente. La dialéctica disuasiva del terror, la aplicación de la ley del talión, la enceguecida acción de suma cero, deja en medio oriente una premeditada pesada herencia para el gobierno de Barack Obama, que parte el día 20 de enero a mediodía.
En una ceremonia histórica y un apoyo popular que logra una adhesión cercana al 80%, frente a un repudio generalizado a Bush, que sale del Capitolio con un 22 % de adhesión ciudadana, Obama asume lleno de las expectativas económicas y cívicas de una sociedad herida por la crisis económica y frustrada por la manipulación y la mentira que se manifestaron en la política del Pentágono contra el terrorismo fundamentalista, oponiéndole una acción preventiva que significó que las libertades civiles fundacionales de la sociedad norteamericana corrieran alto riesgo o fueran simplemente negadas por la acción antiterrorista.
Con Obama caminan las esperanzas de paz, pero al mismo tiempo de recuperación de la fuerza de principios libertarios que animaron a los Estados Unidos. Esos principios marcarán el estilo cooperativista que Obama ha anunciado, pero en su contra quedan los hechos consumados de una realidad de dolor y resentimiento en una Palestina que queda sumergida en el espanto, esperando que Obama pueda influir en los dirigentes israelíes para forzar una salida negociada, que excluya la violencia de ambos lados de la difusa frontera.
El Estado Palestino ha quedado más lejano después de los bombardeos de Gaza y remontar esa situación significaría apoyar a un gobierno palestino que pueda tomar posiciones de negociación, excluyendo los ímpetus del odio que incuban precisamente lo contrario. ¿Podrá el gobierno de Obama resistir el gran lobby judío como para apoyar la reconstrucción de Palestina destruida y potenciar lazos de humanidad, luego de esta siembra de muerte y odio?
Será ésta una filosa piedra en el zapato que le deja al nuevo gobierno demócrata el sector ultraconservador que maneja precisamente la economía de guerra de la gran potencia. Precisamente cuando Obama necesitaba recuperar lazos razonables para una política que neutralizando y aislando al fundamentalismo anti norteamericano y anti judío, pudiera abrir espacios para una retirada gradual de las tropas desde Irak, para concentrarse talvez en Afganistán.
Hasta su último día de gobierno, George Bush ha permitido que su doctrina de guerra preventiva articule escenarios de conflicto que serán de difícil solución para su sucesor. Más allá de la crisis económica, queda al final de la época Bush un legado de conflictos agudizados que pesarán sobre el nuevo presidente afro americano como una herencia pesada que entrabará su gobierno.
Cuenta sí Barack Obama con un sentimiento planetario de humanismo libertario, que podrá ser su gran energía moral para enfrentar estos desafíos, con una recuperación de la fe y autoestima en la sociedad estadounidense y por ende en el mundo occidental que aspira a vivir en un espacio de paz y equilibrios, en donde la seguridad se construya con principios de respeto y del derecho antes que con la paz de los sepulcros que imponen las perversas doctrinas de guerras preventivas.
Que el miedo no sea nuevamente el instrumento de dominio y de paralización de esas reservas éticas que tiene la sociedad norteamericana, es el deseo que cruza el mundo en estas horas previas al traspaso del mando en la apertura de la época Obama en la superpotencia.
Chile, 19 de enero de 2009
Una mirada libre a nuestro entorno
Lunes, enero 19, 2009
Asume Obama: La última maniobra de los Halcones para dejarle un campo minado en Medio Oriente.
BARACK OBAMA: Asume el primer presidente afro americano en Estados Unidos.
Bush deja a su sucesor una bomba de tiempo en Oriente medio, luego de una invasión sangrienta del ejército israelí a la franja de Gaza.
Una guerra breve y preventiva, en la línea de pensamiento esgrimida por Bush y los Halcones desde el mismo momento de su llegada al poder, cuando se esgrimió la excusa de las armas de exterminio para invadir a Irak.
Con una extraña coincidencia, en medio del repudio de la civilidad planetaria, Israel fijó unilateralmente el día de ayer, domingo 18 de enero, una tregua en medio de la invasión y bombardeos a Gaza.
Terreno ganado para negociar un repliegue o hechos consumados, el punto es que si debilitar a Hamas fue su argumento, esta guerra que no respetó objetivos civiles, ha potenciado precisamente las posiciones de odio y desplazado las posiciones que buscaban la salida negociada.
Hoy, con el dolor y la impotencia acumulados, las posiciones extremas se potencian recíprocamente. La dialéctica disuasiva del terror, la aplicación de la ley del talión, la enceguecida acción de suma cero, deja en medio oriente una premeditada pesada herencia para el gobierno de Barack Obama, que parte el día 20 de enero a mediodía.
En una ceremonia histórica y un apoyo popular que logra una adhesión cercana al 80%, frente a un repudio generalizado a Bush, que sale del Capitolio con un 22 % de adhesión ciudadana, Obama asume lleno de las expectativas económicas y cívicas de una sociedad herida por la crisis económica y frustrada por la manipulación y la mentira que se manifestaron en la política del Pentágono contra el terrorismo fundamentalista, oponiéndole una acción preventiva que significó que las libertades civiles fundacionales de la sociedad norteamericana corrieran alto riesgo o fueran simplemente negadas por la acción antiterrorista.
Con Obama caminan las esperanzas de paz, pero al mismo tiempo de recuperación de la fuerza de principios libertarios que animaron a los Estados Unidos. Esos principios marcarán el estilo cooperativista que Obama ha anunciado, pero en su contra quedan los hechos consumados de una realidad de dolor y resentimiento en una Palestina que queda sumergida en el espanto, esperando que Obama pueda influir en los dirigentes israelíes para forzar una salida negociada, que excluya la violencia de ambos lados de la difusa frontera.
El Estado Palestino ha quedado más lejano después de los bombardeos de Gaza y remontar esa situación significaría apoyar a un gobierno palestino que pueda tomar posiciones de negociación, excluyendo los ímpetus del odio que incuban precisamente lo contrario. ¿Podrá el gobierno de Obama resistir el gran lobby judío como para apoyar la reconstrucción de Palestina destruida y potenciar lazos de humanidad, luego de esta siembra de muerte y odio?
Será ésta una filosa piedra en el zapato que le deja al nuevo gobierno demócrata el sector ultraconservador que maneja precisamente la economía de guerra de la gran potencia. Precisamente cuando Obama necesitaba recuperar lazos razonables para una política que neutralizando y aislando al fundamentalismo anti norteamericano y anti judío, pudiera abrir espacios para una retirada gradual de las tropas desde Irak, para concentrarse talvez en Afganistán.
Hasta su último día de gobierno, George Bush ha permitido que su doctrina de guerra preventiva articule escenarios de conflicto que serán de difícil solución para su sucesor. Más allá de la crisis económica, queda al final de la época Bush un legado de conflictos agudizados que pesarán sobre el nuevo presidente afro americano como una herencia pesada que entrabará su gobierno.
Cuenta sí Barack Obama con un sentimiento planetario de humanismo libertario, que podrá ser su gran energía moral para enfrentar estos desafíos, con una recuperación de la fe y autoestima en la sociedad estadounidense y por ende en el mundo occidental que aspira a vivir en un espacio de paz y equilibrios, en donde la seguridad se construya con principios de respeto y del derecho antes que con la paz de los sepulcros que imponen las perversas doctrinas de guerras preventivas.
Que el miedo no sea nuevamente el instrumento de dominio y de paralización de esas reservas éticas que tiene la sociedad norteamericana, es el deseo que cruza el mundo en estas horas previas al traspaso del mando en la apertura de la época Obama en la superpotencia.
Chile, 19 de enero de 2009
Una mirada libre a nuestro entorno
Viernes, enero 23, 2009
Créditos directos, cooperación y redes para una reactivación efectiva
Créditos directos, cooperación y redes para una reactivación efectiva
La Presidenta Bachelet señaló que para transitar la crisis se debe desterrar el pesimismo y hacer las cosas bien. La realidad demuestra que la reactivación no logra alcanzar el ritmo que se requiere.
Las cifras que se han ido conociendo en la minería nos hablan de 12000 despidos según informe de la SONAMI, de los cuales 8 mil provienen de la pequeña y mediana minería y 4 mil de la gran minería. La caída de los precios del cobre y hierro han impactado así en una dramática reducción del empleo.
Los bancos no estarían canalizando de manera expedita hacia los clientes PYME los recursos que les ha inyectado el gobierno. Se mantiene en la banca la política de minimizar los riesgos, exigiendo estados de situación positivos, garantías o avales y comportamiento histórico de cumplimiento sin mancha.
Se agrega a este escenario la concentración de los poderes de compra en el mercado nacional. Sabido es que gran número de empresas pequeñas y medianas ha debido soportar las condiciones leoninas de pago de sus entregas, de parte de los hipermercados.
El ingreso de Wall Mart, que ahora controla mayoritariamente a D&S y cuyo historial antisindical es temido por los trabajadores, no da buen pronóstico en materia de liquidez para el mercado, pues es sabido que mantendrá la política de cargar los costos de inventario en los proveedores. Por el contrario, se teme que ahora las grandes tiendas y supermercados ejerzan una mayor presión sobre los precios de compra. El fenómeno de marcas propias, por otra parte, reduce la participación de marcas nacionales que se ven sustituidas por las de las propias cadenas, que así abusan de su posición para la determinación de los precios.
Se ha dicho que la competencia asegurará precios más bajos, pero la dependencia de los consumidores del plástico que entregan las cadenas, limita la capacidad de opción de consumidores sobre endeudados que viven a crédito. Por lo tanto, el sistema seguirá jugando a favor de las grandes tiendas y la teoría de precios más bajos al consumidor final, será de dudosa realización. Las evidencias históricas es que las empresas una vez que ganan determinado nivel de precios, difícilmente vuelven a posiciones originales y así van potenciando o consolidando sus márgenes de rentabilidad.
Los bancos por su parte han demostrado históricamente que no tienen una vocación institucional de banca de fomento o desarrollo. Baste recordar que en la crisis asiática la banca ganó utilidades del 60%, que fue el resultado de las multas y gastos de cobranza e intereses por mora, que pagó la clase media endeudada. Hoy siguen aplicando idéntica política de cero riesgo y por ello el dinero que debiera ir a los sectores medios, termina colocado como recursos financieros blandos en las compañías más grandes, de las cuales muchas veces los bancos son directa o indirectamente socios.
Es la realidad de concentración de la riqueza que el modelo ha generado y que impide que puedan tener buen pronóstico las políticas de ayuda que el gobierno implementa, pues al canalizar el Estado fondos públicos a través de la intermediación de la banca, al final el dinero lo usa el gran empresario que tiene garantías y así se mantiene el crédito difícil y más caro para el más débil y supuestamente riesgoso.
La naturaleza del modelo es anti solidaria y las propuestas de carácter cooperativo o asociativo necesitan instrumentos diferentes. Se necesita compensar el poder de los supermercados con organizaciones sociales de consumidores que puedan aplicar el compre juntos, para aprovechar precios de mayoristas.
El sistema le tiene terror a la asociatividad de la gente y toda la cultura ha apuntado al individualismo. Pero. para el éxito de las políticas públicas para superar o cruzar por esta crisis internacional, hace falta romper huevos y ser audaces para cambiar de facto el estilo de relaciones de mercado que han apuntado a la concentración del poder y la riqueza.
Es aquí y ahora que se necesita implementar un tejido social para que las familias y los barrios, en los trabajos, en las iglesias, la gente compre juntos, evite el menudeo, evite la compra a crédito con el plástico que esclaviza a las personas. Acá es donde hay que romper con los dogmas y buscar acciones no discursivas sino terrenales y prácticas, basadas en la responsabilidad, la reciprocidad y el trabajo de grupos y redes.
Se extraña en la gestión directiva del Banco Estado la implementación de instrumentos de apoyo a los nuevos negocios, con evaluaciones diferentes a las plantillas ortodoxas, calificando a las personas más allá de los duros números, personalizando la atención con ejecutivos de cuenta que tengan un perfil de asesores de negocios. Pero, lo que se observa es que los criterios de evaluación de riesgo siguen sin cambiar, con el resultado a la vista: las personas que desean emprender y que no tienen garantías, quedan postergadas y la buena intención del discurso presidencial languidece en la dura burocracia de la propia banca estatal.
No se trata de tirar el dinero sin lograr garantías, pero debe haber criterios de inversión como capital de riesgo, en donde la banca se involucre en el apoyo a nuevos emprendimientos, facilitando el capital de pre-inversión o de inversión inicial que necesita un emprendedor, ayudando a que la empresa vaya creciendo. Tal como lo hace el Servicio de Impuestos Internos al promover la tributación simplificada o la condonación de multas con el fin de ordenar las empresas y que éstas sigan funcionando. Asociarse como banca con los proyectos, bajo el modelo de incubadoras de empresas, es algo que no está bien definido en el actual mercado de capitales y el gobierno desespera al ver retrasada la reactivación que se necesita. De nada sirven las simplificaciones tributarias si el oxígeno no llega al cuerpo productivo del país.
El gobierno, a mi juicio, debiera generar una línea de crédito descentralizada a través de las Agencias de Desarrollo Productivo de cada Región, de manera que se evite la intermediación fallida de la banca, canalizando los fondos con el criterio de promoción que se necesita para ampliar la plataforma productiva y así compensar, con nuevas actividades, la falta de empleo.
Es el momento de romper las inercias y los dogmas impuestos por el modelo. Este desafío nos motiva y entusiasma, pero la voluntad política debe llevarse a la práctica cuanto antes.
Atacama, 24 de enero de 2009.
Administrador Público, Escritor, Especialista UNC en Dirección y Gerencia de Negocios Internacionales.
Una mirada libre a nuestro entorno
Sábado, febrero 21, 2009
El pulso de la crisis: La valiosa oportunidad de profundizar la democracia
El pulso de la crisis: La valiosa oportunidad de profundizar la democracia
Hernán Narbona Véliz
Administrador Público, Escritor y poeta.
Algo importante está ocurriendo en nuestra sociedad. Se nos implantó por la fuerza un orden basado en el individualismo, en el Estado subsidiario, en la doctrina neoliberal, que resultó en un crecimiento económico depredador, que ha producido un debilitamiento de la clase media como motor de movilidad social y una cada vez más regresiva distribución de la riqueza. Hemos sufrido el imperio ideológico neoliberal y, desafortunadamente, esto se sustentó en el plano político y social en una fragmentación premeditada de los movimientos sociales, en una convivencia acomodaticia de los dos bloques políticos, en un sistema excluyente fijado por una Constitución Política que ha limitado la efectiva democratización de la sociedad chilena.
Nos hemos convertido en un pueblo triste, irritable, agresivo, con una violencia latente que nos aleja como personas de la felicidad. Es que los vectores de la sociedad en que nos movemos, se han centrado en el consumismo y la búsqueda obsesiva del placer, en donde nos hemos convertido en consumidores planetarios, segmentados hasta el detalle, instrumentos de los mercados para crecer y que se han implantado en el ADN de la gente “moderna”. Las ideas, los debates, los proyectos de organización asociativa o de solidaridad, no entran en el lenguaje comunicacional por ser contrarios conceptualmente a la propuesta individualista. Es así como, marcando el paso del modelo, hemos avanzado en el acceso a nuevos bienes y servicios, progresando en tal sentido objetivamente, principalmente al haber incorporado innovadoras tecnologías a nuestra vida cotidiana. Pero, ese mismo modelo de crecimiento y supuesto chorreo, ha ido maximizando la brecha entre los sectores pudientes y los sectores medios y bajos.
La inteligente manipulación comunicacional que ha ejercido el sistema, controlado por los mismos intereses económicos que funcionaron al alero del régimen militar, se ejerce gracias a la concentración que mantienen esos poderes fácticos en medios de comunicación social. A lo cual se agrega la desatención negligente de los gobiernos democráticos de la prensa alternativa que se había construido en los ochenta. Lo que provocó la desaparición de numerosos medios emblemáticos y ha dejado a nuestra sociedad del siglo XXI en medio de una realidad alienante, con los oligopolios de la prensa radial y escrita, degradando a la sociedad con frivolidad, mensajes que llaman de la tenencia de cosas, a pasarlo bien sin límites, a vivir el aquí y ahora, sin ninguna responsabilidad frente al futuro.
En la actualidad se observa que hay amplios sectores que históricamente protagonizaban el devenir político, con una indiferencia o rechazo a participar en política, manteniendo una actitud cívica resignada y pasiva. Nos hemos convertido en un pueblo agobiado por las deudas, encandilado por el consumismo y que en la vida diaria ha sido manipulado por la frivolidad. Un pueblo fracturado, donde se advierte el drama de relaciones afectivas inestables, bajo nivel de compromiso, abandono de valores y responsabilidades respecto a los hijos, la propia familia y el futuro colectivo como proyecto país.
Sin embargo, algo está pasando, en medio de una crisis económica que cada día va dejando sus coletazos. Se comienza a hacer visible en la expansión de las redes, la presencia de numerosos sectores democráticos contestatarios del discurso oficial y que han accionado como colectivos en pro de un rescate de valores. Frente a la tendencia tenebrosa del tráfico de drogas en las poblaciones, aparece con heroísmo la acción cooperativa de vecinos y policías. Frente a la prepotencia de intereses invasivos de los espacios públicos se han levantado los grupos ciudadanos de defensa; pese a no haberse logrado implantar en la institucionalidad el Defensor del Pueblo, son miles las experiencias de acciones colectivas que van recuperando un estilo ciudadano de poder popular, que ha ido frenando abusos ambientales o la irrupción de mega proyectos inmobiliarios que rompen la armonía o identidad histórica de las comunidades locales. Esto demuestra que hay una gran energía vital circulando subterránea respecto de las agendas oficiales que marcan las pautas noticiosas.
La crisis del sistema global ha dejado en evidencia la necesidad de recuperar en los países el rol responsable del Estado y las personas han visto que la realidad dura de la cesantía es una amenaza real. Se está entendiendo en todos los países afectados que reactivar la industria mediana y pequeña nacional es una necesidad de sobrevivencia y que eso significa generar capacidades asociativas para levantar proyectos. La realidad es dura y puede serlo todavía más. Acá es cuando aparece el rescate de la acción social, de la buena vecindad de barrios que encaran la recuperación de sus espacios públicos y en vez de amurallar sus casas piensan en ayuda mutua, en responsabilidades compartidas. La respuesta de las familias pasa por la unión de barrios, de vecinos y amigos para lograr en la actividad solidaria economías de sobrevivencia. La incapacidad de servir los compromisos, la impotencia que se siente frente a despidos masivos, significa mirar con realismo la experiencia que tenemos como país para enfrentar momentos difíciles y eso – recreando la experiencia de la crisis de los ochenta que llevó a protestas heroicas y masivas - no se puede hacer desde el individualismo, sino que parte de la capacidad de creer en el vecino, de abrir tu casa al vecino, de trabajar en equipo, en confianza, con reciprocidad y esfuerzo.
Hay amplios sectores medios que se han dado cuenta que es el momento de actuar con racionalidad, sumarse a acciones en las poblaciones y barrios para que el tejido social vuelva a vertebrar acciones mancomunadas para la solución propia de problemas inmediatos. Generar muchos miles de grupos que inventan acciones `para pasar por momentos difíciles, significa erradicar el facilismo, el simple reclamo de ayudas. Se trata de fomentar la autoayuda y de canalizar el apoyo a quienes mejor organizados se encuentren para llevar adelante proyectos de carácter cooperativo.
Cooperar, trabajar como colectivos de barrios, comprar juntos, fiscalizar la calidad de los servicios públicos, participar desde la base social, buscando y proponiendo soluciones, es un estilo que se siente venir en Chile, como consecuencia de la crisis que nos impacta.
Si desde la autoridad de gobierno se entiende este proceso y se acomete sin prejuicios ni dogmatismo el desafío de promover la organización de la gente, de los grupos profesionales, de los jóvenes desempleados, es posible convertir esta grave crisis en una oportunidad para avanzar desde la ciudadanía en la corrección efectiva del modelo; que no calza doctrinariamente con la conjugación de la solidaridad, del nosotros, del caminar espalda con espalda para bogar entre arrecifes monopólicos y transitar las turbulencias con las energías multiplicadas de un pueblo empoderado y proactivo.
Atacama, 21 de febrero de 2009.
Una mirada libre a nuestro entorno
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